Imagen realizada con Inteligencia Artificial
Imagen realizada con Inteligencia Artificial
Por Armando Rodríguez Barraco
12 de septiembre de 2026
«Yo no estoy contra la razón: sólo quiero reconocer
la forma que ha adoptado».
(Adorno y Horkheimer 2007, 258).
Con este texto comenzamos una trilogía de artículos en la que intentaremos abordar la «promesa de progreso moderna» en relación con la «técnica», particularmente con la razón instrumental y sus resonancias en los desarrollos actuales de la inteligencia artificial.
Esta serie surgió de un trabajo elaborado para un seminario de doctorado que, debido a su extensión, hemos decidido dividir en tres partes. En este primer artículo recuperamos algunas ideas de Adorno, Horkheimer y Habermas en torno al proyecto moderno y a la promesa de progreso fundada en la racionalidad con arreglo a fines. En el segundo, abordaremos la crítica de la razón instrumental, tomando como eje principal la obra homónima de Horkheimer. Finalmente, en el tercero, expondremos algunos elementos esenciales para comprender la inteligencia artificial y su desarrollo actual, apoyándonos en la obra de Larson sobre el mito de la IA para ponerla en diálogo con lo analizado en las dos entregas anteriores.
El proyecto moderno y la promesa de progreso
«Cuando el progreso se coagula en norma histórica,
queda eliminada de la referencia al futuro, propia de
la actualidad, la cualidad de lo nuevo, el énfasis en
la impredecibilidad de todo comienzo».
(Habermas 2008, 23).
La modernidad, como época histórico-filosófica, se ve caracterizada por incontables desarrollos en múltiples ámbitos de la realidad. Con la modernidad comenzó el tiempo de los grandes descubrimientos, el desarrollo de la ciencia empírica, tal cual la conocemos hoy en día, la expansión de los imperios, el sujeto moderno, la Reforma Protestante, la creación de los Estados modernos y el surgimiento y consolidación del capitalismo. (cf. Habermas 2008, 28)
En el centro de la modernidad se encuentra, como clave de sentido de la época, el ser humano y su razón, una razón autónoma que busca fundamentar la realidad, que tiene como propósito explicarla para transformarla. En este sentido, el pensamiento moderno y la modernidad misma rompen con el pasado y la tradición y se orientan hacia el futuro, hacia lo nuevo, a lo que está por venir de diferente, a lo que no es repetición o eterno retorno de lo mismo sino hacia aquello que se actualiza constantemente. (cf. Habermas 2008, 15–16)
De allí que hablemos de proyecto, de algo que se ha de extender en el tiempo, hacia el futuro, algo que tiene un propósito, a saber, la autonomía del hombre, alcanzar la mayoría de edad (die Mündigkeit) dirá Kant; comprender el desarrollo de la historia humana en el proceso de autoconciencia del espíritu absoluto propondrá Hegel; la transformación social de la realidad a través de la emancipación del hombre procurará Marx; entre otros pensadores. En definitiva, el ideal moderno tiene como horizonte de comprensión al ser humano como dueño y señor de sí mismo y de la naturaleza. Por esto mismo, otra característica fundamental de la modernidad es el proceso de racionalización del mundo de la vida (die Lebenswelt).
La modernidad se impondrá la tarea de reemplazar toda base mitológica y religiosa de la manera de comprender la realidad por medio del desarrollo e imposición de la razón, particularmente científica, en todos los ámbitos de la vida y del conocimiento humano, de la moral y de la política. La ilustración pretenderá el «desencantamiento» del mundo, la sustitución del sentido por la fórmula, la regla y la probabilidad. (cf. Adorno y Horkheimer 2007, 21) Por consiguiente, se entenderá el progreso como un proceso de racionalización y desencantamiento de la realidad con el objetivo de otorgarle al ser humano el triunfo sobre las cosas para beneficio propio.
«Pero la Tierra enteramente ilustrada resplandece bajo el signo de una triunfal calamidad». (Adorno y Horkheimer 2007, 19) En la misma razón ilustrada, y en consecuencia, en el propio desarrollo moderno, hay elementos que vulneran la idea de progreso, entre los cuales se encuentra el propio concepto de sujeto y de razón y el vínculo con «lo otro» del sujeto y de la razón.
En primer lugar, tenemos al sujeto en relación a lo otro de sí, esto es, a otros sujetos y a la naturaleza. De esta manera, en la relación del sujeto consigo mismo y con la naturaleza se produce una objetivación o cosificación que, en última instancia, revela el carácter represivo de la razón moderna (cf. Habermas 2008, 40) mostrándose como dominio de lo otro sobre lo mismo.
«La historia de los esfuerzos del hombre por sojuzgar la naturaleza es también la historia del sojuzgamiento del hombre por el hombre. La evolución del concepto de yo refleja esta doble historia». (Horkheimer 2010, 125)
Durante el proceso de racionalización en el que el ser humano busca emanciparse de la «visión encantada» del mundo, sin darse cuenta, comparte el mismo final que la naturaleza que pretende dominar. (cf. Horkheimer 2010, 116)
En segundo lugar, tenemos a la razón y a lo otro de la razón (das Andere der Vernunft), particularmente en este caso al mito, representación del error, la ilusión, la falsedad, la superstición, o lo irracional. Si bien, «En la tradición de la Ilustración el pensamiento ilustrado se consideró a la vez como antítesis del mito y como fuerza contraria a él» (Habermas 2008, 124), la modernidad ha convertido las ideas en mitología a la vez que trataba de racionalizar los mitos. (cf. Habermas 2008, 44, 137)
El mundo moderno, el mundo plenamente racionalizado, sólo está desencantado en apariencia; sobre él pende la maldición de la cosificación demónica y del aislamiento mortal. (…) La necesidad en que se ve el hombre de dominar racionalmente las fuerzas naturales que le amenazan desde fuera, ha puesto a los sujetos en la vía de un proceso de formación que incrementa hasta el infinito las fuerzas de la reconciliación que trascienden la pura conservación. La dominación sobre una naturaleza externa objetivada y una naturaleza interna reprimida es el permanente signo de la ilustración. (Habermas 2008, 127).
La razón moderna no es una «razón pura» como pretende la ilustración. En la razón se encuentra el germen de lo otro de la razón de la razón misma que no es otra cosa que voluntad de poder. Por otro lado, lo otro de la razón es aquello que la razón ha intentado apropiarse y no lo ha conseguido. (cf. Habermas 2008, 69, 333)
De forma similar al argumento hobbesiano de instauración de las primeras sociedades, es el temor primero (cf. Adorno y Horkheimer 2007, 30) y el poder luego, los elementos fundamentales que sustentan el proyecto moderno que prometía progreso indefinido para el sujeto y para la humanidad. La ilustración buscó la mayoría de edad (die Mündigkeit) del ser humano, exorcizando sus temores y convirtiéndolo en dueño y señor del mundo, desterrando los mitos y la imaginación con la luz del conocimiento científico, con la razón instrumental. (cf. Adorno y Horkheimer 2007, 19).
Sin embargo, es la misma razón moderna la que en su autoafirmarse promete y obtura, en alguna medida, el progreso (cf. Habermas 2008, 128), entendiendo la dominación como racionalidad con arreglo a fines (die Zweckrationalität), es decir, el ejercicio de la razón instrumental dominando la naturaleza y al sujeto mismo por medio de la técnica, eslabón entre la ciencia y la producción. (cf. Habermas 2008, 238).
Continúa en el artículo: «Razón instrumental e inteligencia artificial 2: Crítica a la razón instrumental».
BIBLIOGRAFÍA de la serie completa
Adorno, T., and M. Horkheimer. 2007. Dialéctica de la ilustración. Madrid: Akal.
Habermas, Jürgen. 2008. El discurso filosófico de la modernidad. Buenos Aires: Katz.
Horkheimer, M. 2010. Crítica de la razón instrumental. Madrid: Trotta.
Larson, E. 2024. El mito de la inteligencia artificial: Por qué las máquinas no pueden pensar como nosotros lo hacemos. Barcelona: Shackleton.
Cómo citar este artículo:
Rodríguez Barraco, Armando. 2026. "Razón instrumental e inteligencia artificial 1: La promesa de progreso moderno." Rodríguez Barraco (sitio web), 12 de septiembre. https://www.rodriguezbarraco.com.ar/artículos/razón-instrumental-e-inteligencia-artificial-1-la-promesa-de-progreso-mode.